Importante :

En algunos textos he ofendido a otras personas injustamente, por eso pido disculpas por mi comportamiento inapropiado. Aun así, estos textos forman parte de lo que soy, y es por eso que no puedo borrarlos. Solo me queda aprender de mis errores, disculparme otra vez, y a seguir adelante.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Iluminar el Olvido

Estoy empezando lentamente a encontrarle un ritmo a mi trabajo, pues hace días que vengo girando alrededor de algo que no acabo de resolver. Francamente no caben dudas de que mi ahínco y mi esmero por intentar hallar nuevas respuestas, me han dado resultados. Por eso en este caso, vuelvo una vez más a poner el foco en mi dolor. Ya he superado este miedo a repetirme, pues entiendo que hay cosas en la vida, que no por ser cíclicas, pierden importancia. Me refiero por ejemplo, a comer, defecar y dormir. Son todas situaciones que hacen de que uno vuelva a lo mismo una y otra vez. Así es que entonces he averiguado porque mis preguntas también han de estar siempre girando sobre un mismo eje. A mi criterio, las experiencias se repiten porque el trabajo superlativo de un hombre, y porque no el de la humanidad, fue, es, y será, el de aprender a darle un mejor orden a las situaciones que le acontecen. La ciudad, así como también la ciencia, crecen y evolucionan, a partir de esta única condición de organizarse para poder así establecer un nuevo orden. Por eso yo digo que el hombre, debe aprender a clasificar sus ideas, para saber cómo llevar claridad y coherencia a sus pensamientos. Tal es así que nacemos sin un objetivo real, y esto sucede porque debemos entender que la misión, no radica en aceptarlo, sino antes que eso, radica en encontrarlo. Fíjense que inicialmente, cuando somos niños, somos enviados por nuestros padres a una academia. Precisamente esto sucede, porque la voluntad que nos guía, nos está ayudando a abrirnos paso en nuestra vida. Así es como crecemos, y nos emancipamos. Logramos madurar porque entendemos que para obtener tiempo libre, primero debemos cumplir con nuestras responsabilidades y obligaciones morales. La palabra responsabilidad, define la obligación moral de cumplir con lo que hemos venido a ser. A mi entender, esa responsabilidad, se concentra toda, en la expresión, y por supuesto, en el registro de los datos. Podemos ser considerados virtuosos o ingenuos, sobre aquello que nos tocó hacer, pero independientemente de ello, mientras continuemos intentándolo, nadie podrá cuestionar nuestra decisión final. Es por esa razón que un ensayo, nunca tiene el mismo valor para uno, que para los demás. Pues es que siempre somos nosotros, quienes sabemos comprender en su totalidad, porque dijimos lo que dijimos. Con esto quiero decir, que mientras que los demás, únicamente absorben una breve porción del hecho en sí, nosotros lo abarcamos todo. Cualquiera sea la situación, la voluntad de nuestra expresión, tiene como única finalidad, la de aprender a darle una interpretación a las cosas, para así averiguar, lo que antes no alcanzábamos a comprender. Cuestiones tales como el amor, el dolor, y la fe, son en todo lo suficientemente inabarcables como para pasarse toda una vida estudiándolas. Por supuesto que como dicen, el tiempo vale oro, y es por eso que mientras tengamos conciencia de nuestras limitaciones, sabremos entonces como enmendar nuestros defectos y falencias. Es así que gracias a ello, ya podemos vislumbrar un objetivo claro, que en todo nos ayudará de forma positiva, a invertir nuestras energías productivamente.
Para finalizar con este breve ensayo, dejaré en claro, que el trabajo introspectivo del hombre, sabe definir situaciones, que frente a frente con un tercero, no darían los resultados esperados, pues el juicio que la gente hace sobre uno, es real. Si pretendemos ser francos con lo dicho, primero tendremos que saber enfrentarnos cara a cara, con esta verdad de lo que hoy somos. Por eso es que debemos aprender que lo que nos hace doler, es siempre aquello que mejor ocultamos. Sabemos olvidar, porque el olvido no es más que un reflejo de aquello que la mente hace, cuando recibe un dato que no entiende. En otras palabras, digamos que funciona como un antivirus, que pone en cuarentena todo lo que pudiera resultar nocivo para su sistema. Así es como remplazamos una carencia interior, por un comentario bastardeado, que no hace más que esquivar el asunto en cuestión. No podemos hablar acerca de lo que no entendemos, porque es tal nuestro temor a ahogarnos en la profundidad de una palabra, que hemos decidido llenar ese vacío, con toda clase de objetos efímeros y circunstanciales. Sin embargo, para revertir esta situación, hay que saber tomar cartas en el asunto, pues descubrir lo que estamos ocultando, es terminar de una vez por todas, con aquello que nos lastima y nos hiere.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Perder para Ganar y Sufrir para Entender

Estoy intentando analizar por qué me siento incómodo con mi pareja. Creo no equivocarme, cuando reconozco que aun, sigo sufriendo por no poder hallar mi estabilidad emocional. Tal es así que cuando estoy solo, siento la necesidad de estar con alguien, pero es entonces que en ese momento, una fuerza igual y contraria, me lleva a buscar nuevamente mi reclusión. ¿Cuál será mi objetivo en esta vida? Parece una pregunta tonta, pero solo en apariencia, dado que encierra la principal causa de esta sensación de incompletud. Por eso necesito primero remitirme a los hechos, antes de poder establecer un análisis al respecto.
Sin dudas que soy un hombre que trabaja a partir de su dolor. Un dolor que habitualmente nace de un despecho hacia la satisfacción. Detesto sentirme satisfecho, pues sé que cada vez que esto sucede, abandono mi labor, y vuelvo a caer preso de una falsa seguridad. La verdad es que hay cosas que si bien son ciertas, nunca podrán llegar a ser comprendidas en su totalidad. Y es mejor que así sea. Todos tenemos un evidente deseo de transitar el camino de la duda, pues es que cada vez que nos topamos con un nuevo problema, aprendemos entonces a identificar el asunto. A favor de mi trabajo introspectivo, puedo decir que he aprendido muchas cosas sobre quien soy, pero también es cierto que para ello, tuve que revocar algunas decisiones, que bien hubieran podido beneficiarme. Por ejemplo sin llegar a dudarlo, he sacrificado la posibilidad de tener una compañía que físicamente no sea la del yo. Con esto al menos termino de comprender, que no estoy preparado para enfrentarme a la incompatibilidad. Siento que muchas veces, soy un ser incompatible. A veces me siento como una pieza de otro rompecabezas. Y esto es porque mis ideas acerca del mundo, no saben encastrar en la tipología de nuestra voluntad común. Me doy cuenta de que soy en sí mismo, una contradicción, dado que si bien estoy teóricamente a favor del amor, también es cierto que en la práctica, me siento más cómodo en la reclusión.
Soy capaz de perdonarme a mí mismo, porque entiendo que mi accionar tuvo siempre un fin positivo para mi vida. Mi decisión de concientizar aquello que sangra en mí, no tuvo nunca, ningún otro objetivo más que el de generar nuevas experiencias, que junto a las anteriores, me ayuden a descifrar el enigma del corazón humano. Quizás esta sea mi meta. Como veras mi moral está al servicio de mis sentimientos, pues es que sin ellos no tendría ningún motivo para estudiar y analizar estas cuestiones. Pero aun así, no estoy exento de perder mis esperanzas, pues me sucede que con cada nueva crisis, todos mis avances se desorganizan, y es entonces cuando debo aprender a ser fuerte, para no perder este enfoque que hasta hoy me ha invitado a emprender mi tarea, siempre una vez más.
Necesito del dolor. Y necesito de la crisis. Las necesito porque son las únicas sensaciones que me indican que hay algo en mí, que debo entender. Por eso visto y considerando que el hombre es un ser completo y autosuficiente, se me hace lógico pensar que no importa cuál sea la situación, seguiremos sufriendo hasta tanto y en cuanto, la pregunta no halla sido correctamente formulada. Mi deber aquí es sufrir, en mayor o menor medida, para poder cuestionar mis acciones, y así llegar a replantearme aquellas carencias, que hoy me hacen adolecer.


jueves, 13 de diciembre de 2012

Amor y Reclusión

Me encuentro bien. Singularmente ahora entiendo que cuando uno se siente bien, el deseo y la necesidad de expresarse, disminuyen. Al menos para mí, esto se relaciona con el escepticismo de no poder entender claramente, que es lo que sucede en todo afán de felicidad. Es aquí donde mayor importancia cobra este caos que me gobierna, pues en toda experiencia novedosa, subyace cierto desconocimiento que implora ser comprendido. Mi mayor miedo frente a los sucesos que acontecen ahora mismo en mi vida, tiene que ver con la posibilidad de perder la estabilidad en un mundo que a priori, me ha costado construir. En mi caso cuando hablo de sucesos novedosos, me estoy refiriendo más específicamente a mi relación con las mujeres. Creo que tengo muchas dudas al respecto, pero también entiendo que debo poder enfrentarlas, si es que pretendo incluir nuevos saberes a mi vida.
De toda esta situación, rescato el hecho evidente de que sin amor, no hay luz, y que por lo pronto sin luz, no hay felicidad. Tú conoces todos los años que me los pasé apostando por la soledad, y que aun hasta hoy, no me han dado más resultados que una angustia dolosa y persistente. En los diarios de mi vida, he descubierto, que más allá de toda incoherencia, siempre ha quedado al descubierto, de forma explícita, mi disconformidad. Es así que entonces, puedo afirmar, que más allá de la cantidad de textos y dibujos que pude haber expresado en todo este tiempo, mi inconsciente ha girado una y otra vez, siempre sobre la misma orbita. El tema del dolor, es un concepto que viene repitiéndose en muchas de mis reflexiones, siendo a su vez, un suceso del cual nunca podré enorgullecerme. Pues es evidente que la sociedad, jamás sabrá interesarse, por esta clase de cuestiones que lo hacen a uno, ser en sí mismo, un personaje tristemente excéntrico.
El hecho objetivo de estar con una mujer, quizás este ayudándome a encontrar un camino, donde al fin se haga potable la probabilidad de superar mi agonía. Situación que data de muchos años en el tiempo. Podría decir, que estoy próximo a redactar y a reflexionar ya no, únicamente textos sobre mí mismo, sino que también sobre alguien más. Por esa razón, el haber emprendido esta relación, manifiesta incondicionalmente, un claro deseo de incluir en mi bagaje, lo que aun desconozco. Me doy cuenta de que solo puedo comprender en profundidad, aquella palabra detrás de la cual, existió una experiencia real y legitima. Soy un ser que duda, y que seguramente se equivoca más de lo que debería. Pero también entiendo que todo ser pensante, tiene que saber convivir junto al vértigo de su propio escepticismo, pues las mayores verdades nacen a partir de aquel orden, que solo uno mismo, es capaz de darle a su propia abstracción. Esta idea me ha llevado por enésima vez, a enfrentarme a un enemigo que por cansancio, me tiene acostumbrado a la derrota. Me refiero a la inseguridad. A esa misma inseguridad que hoy se manifiesta en mis relaciones.
Ya no puedo decir, que termino con una mujer cuando pierdo la atracción física, pues hube estado con mujeres muy bellas, y aun así, no he sabido encontrar una razón válida que justifique la lucha. Lo mismo digo en referencia con la belleza interior. Pues también he dejado ir a otras mujeres que han sido grandes compañeras. Lo cierto, es que mi sentimiento de reclusión siempre ha sido más grande, que mi sentimiento de amor. Y es por eso que mi moral, ya viene acostumbrada a ganarle la pulseada al amor. Pero aun así, hete aquí que el amor, al igual que la reclusión, son sentimientos cíclicos, y tanto el uno como el otro, siempre saben cómo resurgir de sus cenizas. Entonces es fácil deducir que si me jacto de mi moral, es porque ella ha sabido mermar hasta hoy, esta indiscutible necesidad de estar con una mujer. Aprender el concepto de amor, es algo muy difícil. Claro que no se necesitan conocimientos para poder querer a otra persona. Pero cuando uno se propone explicar al amor de modo racional, es muy probable que frente a frente, nos gane el agotamiento.
Como acostumbro mencionar en mis textos, diré lo que siento, aun antes de nombrar lo que pienso. Y lo que siento ahora, no es más que el deseo de hallar un poco de aire entre mi espacio libre y mi espacio en compañía. Estoy aprendiendo, que todos necesitamos del amor, al igual que en mayor o menor medida, necesitamos de la reclusión. Por eso estas palabras, me han obligado a establecer entre mis hábitos, nuevos valores y creencias, dispuestos a sostener una filosofía capaz de actualizarse con el tiempo. Puedo decir entonces que necesitamos ser muy cautelosos, si es que pretendemos eludir, aquellos extremos que tanto daño nos han hecho.
Me siento lastimado. Realmente el amor y la reclusión, me han vuelto inseguro en varios aspectos. Y lo peor es que me castigan subrepticiamente, haciéndome creer que con cada flagelo, vuelvo a incluir un nuevo saber a mi vida. ¿Pero es correcto echarle la culpa al vacío que existe en el hombre, cuando en definitiva, el ser, aunque se encuentre solo, nunca se desvanece? Me resulta increíble pensar que el hombre pueda tener en su haber, la opción de renunciar o no, a la felicidad. Pienso que la voluntad de un hombre es real, pero no a si el acto de hallarse en plenitud. Con esto quiero decir que somos libres de tomar cualquier decisión, en post de lo que queramos conseguir, pero no somos libres de elegir en que momento ser felices. En este sentido creo que debemos saber ser autocríticos con estas verdades que nos envuelven, para poder así someterlas una vez más al juicio común que nos hace la humanidad. De tal modo que si pensamos en cómo actúan las mayorías, nos damos cuenta que algo de cierto debe haber en sus acciones. Sobre todo considerando que hay decisiones que para muchos ya han comenzado a ser incuestionables.

viernes, 30 de noviembre de 2012

La Repetición

Cada vez que comienzo a escribir, debo juntar fuerzas para romper la primer barrera de inhibición. Me refiero a la barrera del vacío y la repetición. He estado investigando mucho acerca de la repetición, y encontré por ejemplo, que existen instancias superadoras que solo se dan a partir de un mismo inicio en común. La incertidumbre.
Me doy cuenta en mi condición de solitario, que he despertado en mi, a un ser muy fuerte, que solo vive para cuestionar mi voluntad. Este ser del que hablo, no descansa en su tarea de hacerme ver que el amor y la familia, son dos pilares mediantes los cuales, se hace posible sostener al mundo interior. Yo, desde mi lugar, estoy absolutamente de acuerdo con su postura, sin embargo, tengo una promesa hecha que me demanda ciertos sacrificios para poder ser cumplida, y uno de ellos, es el de preservarme en soledad. A veces siento que esta decisión no tiene ningún otro fundamento mas que el de pretender cumplir con una condición sumamente difícil. Pero luego me doy cuenta de que si despierta dolor en mi, es por que algo ha comenzado a trabajar, algo que por lo general se torna desesperadamente común y repetitivo.
Ayer en casa, tuve otra vez esa extraña sensación de desasosiego donde sentí que perdía las ganas de todo. Me recosté sobre el sillón, apagué el televisor y la radio, y solo sentí en mis manos, ese calor inconfundible de una buena taza de té rojo. Luego mire hacia la pared blanca, y así me quede sentado, mientras pasaban los minutos. Interiormente comencé una vez mas, a discutir con mi Kno, el cual me recriminaba mi situación, induciéndome a recuperar el tiempo que había perdido estando solo. Entendí que Kno era indeciblemente ágil colocándome obstáculos y trampas, en mis momentos de mayor debilidad. Así fue como entendí que para sostenerme, debería antes fortalecer mi fe.
Creo en mi fe, como creo en mis palabras. Y es por eso que valoro a Kno, pues a pesar de que resulte ser para mí, una contradicción eterna, entre lo que digo y lo que pienso, también sé que gracias a sus planteos y justificaciones, mi filosofía siempre volverá a entrar en crisis. Es por eso que dada esta situación de persuasión, no me queda otra alternativa más que volver a reformular toda mi teoría otra vez.
Quiero aclarar que el hombre es un ser cíclico, dado que siempre vuelve a atravesar por situaciones similares a las que ya pasó. Como he dicho en otros textos, el pasado de un hombre sigue vivo, pues lastima igual que ayer. Es allí donde entra en juego el registro. Atinadamente, cuando reviso los libros de mi pasado, encuentro que hay mucha información acerca de la omnipotente sensación de vacío, y de los diversos modos y estrategias para sanearlo. En esas investigaciones, existe también, una incertidumbre muy grande, que ha de establecer una distancia elemental, entre lo que se sabe, y lo que se cree saber. Con esto quiero decir que la evolución y el progreso, también tienen sus tiempos. Tu no decides en que momento crecer, pues eso simplemente llega de forma indeterminada. Es por eso que muchas son las veces donde creemos y especulamos, acerca de un conocimiento que aun no hemos adquirido. Por eso debes quemarte sobre tu propia fe, una y otra vez hasta el hartazgo. Esa es la única forma de aprender.
Si me preguntaran a mí, les diría que siempre tuve la impresión de entender hacia donde iba dirigido mi saber. Pero ciertamente con el tiempo, fui dándome cuenta de que eso siempre sería un enigma. Tal vez lo mejor es que así sea. La incertidumbre de sentarme a escribir sin saber de lo que hablaré, me da la pauta de que hay algo que he olvidado y que aun debo recordar. Seguramente ese algo es así mismo tan frágil y delicado, que me llevara mucho tiempo volver a reconsiderarlo. No me gusta ignorar este tipo de cuestiones, pues a nuestro al rededor suceden tantas cosas, que se hace común el hecho de no saber por cual de todas debemos decidirnos. Por eso creo que debemos ir más lento, justamente para que esa velocidad de la que hablo, no nos haga indiferentes al vacío. A mi consideración esa nada que nos envuelve, debería ser la solución, y no el problema.
La falta de contundencia hacia este tipo de sucesos, ha generado que el hombre de hoy, focalice sus energías, sobre objetivos grandes, y nunca sobre este tipo de objetivos mas pequeños, que en si mismos, contienen el fruto de todo conocimiento y saber. Los objetivos grandes, son absurdamente fáciles de distinguir, pues están señalizados y representados con la argucia de quien usufructúa a expensas del sufrimiento ajeno. Y aunque en su discurso prometen independencia, en su práctica deparan esclavitud. Por eso es que los pequeños objetivos, si bien no están señalizados como debieran estarlo, nos enseñan que no hay mas que una tarea por cumplir, y esa tarea, es la de estudiar, lo que otros desechan. La revisión y el análisis de lo que uno es, delimitan el espacio de observación, hacia un conjunto de datos mas próximos entre si. Por eso es que sufrimos cuando observamos lo que somos. Sufrimos por que interiormente sabemos que siempre seremos lo mismo. Sufrimos además por que hay algo de lo que nunca podremos escapar. La repetición.
Sin mas pretensiones, sostengo que la repetición del ser, se da por que existe un algo, que necesita ser reconsiderado y revaluado nuevamente. Mis experiencias introspectivas me han enseñado que muchos de nosotros, nos apresuramos demasiado en darle un nombre a este tipo de sucesos que acontecen y regresan, sin un motivo aparente. Por eso creo que entonces, es allí donde cometemos la falta. Lo que quiero decir es que hay experiencias y sensaciones, que nunca jamás podrán ser abordables por la palabra, dado que el sentimiento tiene la costumbre de adelantarse a toda pretensión de saber, y conocimiento. Naturalmente debemos entender que esto ocurre por una razón, y es mejor que así sea. Pues si así no lo fuera, el arte, la expresión, y la sabiduría, dejarían de ser manifestaciones autosustentables.
Siento que lo que la sociedad tiene para ofrecerme, no se condice con mis ideales de felicidad. En todo, encuentro que el dinero, la reproducción, y el progreso, son objetivos que de ninguna forma podrían llegar a complacerme. Pues cargarme con responsabilidades y compromisos, ajenos a mis intereses, implicaría sin dudas, perder el tiempo en algo que para mi, no lo vale. Sé que existen tecnologías que hoy vienen a colaborar mucho con este tipo de estudios, pero por otro lado, también sigo teniendo al alcance de mi mano, una birome y una hoja donde escribir. La situación del pensamiento, es muchas veces confusa e intrincada, pues hay siempre una sensación de vacío, que pugna por ser completada. Esta misma sensación, es la que nos lleva a revestir nuestra vida con bienes y posesiones, que en lugar de acercarnos al hecho en si, nos separa y nos aleja. Por eso es que antes de comprender el porqué de semejante insatisfacción, primero se hace necesario averiguar como sentimos, cuando no tenemos nada por hacer, más que vivir.
Si me pongo más analítico con este predicamento, puedo afirmar que en la soledad a veces uno llega a sentir demasiado pronto, que el deber ha sido cumplido con éxito. Quizás sea por eso que se manifiesta en el ser, el habido deseo de hallarle a la vida, un objetivo más firme por el cual luchar. ¿Pero entonces como podríamos disfrutar del placer de una tarea bien cumplida, si ya estamos pensando en cumplir otra? A mi manera de ver, yo he luchado mucho, intentando comprender que es lo que daña al hombre cuando esta solo. Y créanme que lo único que he encontrado, como justificación a este dolor, es la enorme sensación de no saber que hacer con el tiempo disponible. Pienso que el hombre se teme a si mismo, mas de lo que pudiera temerle a cualquier otro. El hombre le escapa a su verdad, porque sabe que siendo libre, corre con el riesgo de caer absurdamente bajo el yugo de su propia inmadurez. La expresión del ser humano, muchas veces nos devuelve la justa medida de aquello a lo que le tememos. Y aquello a lo que le tememos, es justamente a la repetición. El ser hombre, siempre esta buscando diversas formas de evitarse así mismo. Este sentimiento, es impulsado por el mismo vacío que reside en su interior. Por un lado prima el deseo de llenarse con bienes materiales, y por el otro, rige la condición de evitar aquellas sensaciones cíclicas que mayoritariamente lo hacen ser siempre una misma cosa. En pocas palabras, el hombre carga con la cruz de ser indudablemente repetitivo. Por eso es que quizás algún día, estos sucesos nos ayudaran a entender la razón inicial, de por que hemos sido enviados.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

La Cura al Vacio

Cree en tus conceptos, como crees en tu promesa. Debes tener la fé de considerar que todo lo dicho fue por algo. Tu misión es investigar ese algo, hasta averiguar el por que. Sería fácil negarlo, así como se hace fácil abandonarlo. Si crees que las cosas son por una razón, ciérrate a su condición de verdad, y date todo el tiempo que necesites, para sorprenderte cuando alcances la claridad. Guárdate de la risa, para tu ultimo suspiro, y sabrás entonces cual ha de ser tu premio.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Kno

Kno, fue bautizado por mí, como el dios de la mente. Pero antes de explicar el porqué de su nombre, me gustaría comenzar a definir algunos conceptos. En primera instancia, el hemisferio derecho o hemisferio del saber, es aquel que contiene todos los conocimientos adquiridos hasta el momento. Mientras que el hemisferio izquierdo, o hemisferio del no saber, es aquel que posee todos los conceptos y definiciones que se desconocen hasta el momento. Entre medio de estos dos hemisferios, se encuentra situado Kno.
Kno tiene como propósito, aprender a llevar luz, donde antes hubo oscuridad. Pero para conseguir esto, primero debemos formar conciencia de que Kno, sólo crece cuando hay contradicción. Cada vez que la gente cuestiona nuestros saberes adquiridos, se hace necesario aceptar esos cuestionamientos para generar una nueva contradicción, y así lograr que Kno evolucione. De esta forma es como se libera la barrera del pensamiento negativo, haciendo uso de esa energía para sumar nuevos saberes, y así poder crecer. Como dije antes, kno crece cuando hay contradicción, y no hay mayor contradicción que la de elegir estar solo, aun sabiendo que necesitamos del amor. Más aún diré a mi favor, que la verdadera y única misión que tiene un ser humano, es la de hacer crecer sus conocimientos. Este objetivo es ancestral y milenario. Por eso muchas de las comodidades que tenemos hoy, son gracias a que hubo personas que pudieron entender este mecanismo a tiempo. No quiero ser parco y faltarle el respeto a quienes no lo entienden, pero así como yo respeto sus valores, ellos deberán aprender a respetar los míos.
Pensemos al saber como electricidad. La electricidad necesita de dos polos para poder formarse. El polo positivo, y el polo negativo. Entonces diremos que el polo positivo, engloba los saberes obtenidos hasta el momento, mientras que el polo negativo hace lo propio sobre todo lo que uno ignora. Sin uno o sin el otro, la evolución de Kno, se hace imposible. Mi deseo de amor es indefinidamente grande, pero he preferido por elección propia, sostenerlo en duda. Esta es la forma que yo mismo he adoptado para generar contradicción sobre mi propio Kno. Es evidente que el hombre siempre tuvo y tendrá un claro y evidente deseo de amar. Pero por el otro lado, también existe la oscura y pecaminosa voluntad de preservarse sólo. A mi modo de ver, el sentimiento de amor, nace naturalmente, casi sin que nos esforcemos por hacer nada al respecto. Mientras que la voluntad de quedarse solo, es una decisión que el hombre toma, a fuerza de contradecir este tentativo impulso, de poseer a quien amamos. Esta es la razón principal de por qué aun sigo cumpliendo con aquella promesa que me hice hace 10 años. La promesa de vivir solo. Y sé que la cumpliré, aun sabiendo todo lo difícil que resulta cerrarle la puerta a algo tan lindo y necesario, como lo es el amor.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Depresión. Un Conflicto Entre el Ánima y el Cuerpo

Mi ánima me ha estado hablando. Ella me dice que ya esta harta de vivir en mi cuerpo, y me manifiesta que su mayor deseo es marcharse. Aparentemente su ser quiere ser libre, para sentir la plenitud de la vida. Aunque según ella, aquí dentro de mi pecho, hay algo que no le permite avanzar. Por eso su ser ha decidido narrarme con estas palabras, su intención de hacerme ver que yo no soy uno, sino que soy dos. Por un lado cuerpo, y por el otro ánima. Ella me ha estado diciendo que si te sientes digno en la inteligencia, también debes aprender a sentirte digno en la estupidez. Entonces yo dije si, me siento estúpido. Me siento estúpido pero aun debo aprender a sentir amor, por esto que me toca vivir. ¿Quieres saber lo que se siente la angustia de tenerlo todo, y no poder encontrar nada bueno en ello? Pues yo te lo diré. Primero caminas ciego por la vida, sintiendo que las cosas que pasan alrededor tuyo, son frías y lejanas, dado que entiendes que hay en tu interior, un sentimiento de vacío, tan hondo y profundo, que nada de lo que te rodea podría llenarlo. Te sientes muy débil y desahuciado, pues sabes que cuentas con muy pocas armas para combatir a tan terrible enemigo. Lo que no sospechas, es que probablemente ese enemigo del que hablas, no sea otra cosa que la enorme falta de fe que posees hacia ti mismo. La depresión te enseñará a sufrir despacio y suavemente, para que veas cuan profundo e infinito puede ser su misterio. Ahora mi yo, se ha dividido, y ya no es sólo uno, sino que como dije antes, son dos. Es el cuerpo conversando con su ánima, exigiéndole explicaciones de por qué de pronto todo se ha tornado gris y sin sentido. Por eso deberías estar orgulloso, de tener la oportunidad de presentar batalla, a un sentimiento tan noble y digno, como es la depresión. Hacen 10 años que vengo atravesando sensaciones similares a esta, pero en cada oportunidad que vuelvo a degustar su densa y nítida oscuridad, parece como si nunca lo hubiera hecho antes. Ahora converso con mi Ella, con mi divina e inmaculada Ella. Le agradezco entonces que me halla hecho sentir una vez más, tan ridículamente pequeño, frente a la majestuosidad, de un vacío tan elemental como este. Y es que ahora sí puedo agachar la cabeza, mirar al piso y decir, estoy satisfecho. No existe en la vida sensación más sublime que la depresión. Pues no puedes saber a qué se debe, ni tampoco de dónde proviene, solo sabes que hay una parte vital de tu ser que cae. Cae una, y otra, y otra vez. Cae frente a un dolor, tan estupendamente sordo, que te resulta inverosímil pensar, que en realidad no hay nada allí que lo esté generando. He pasado muchos años de mi vida buscando a mi alrededor, algún culpable a quien atribuirle mis desgracias, y sin embargo, ahora que estoy deprimido, caigo en la cuenta de que no hay enemigos, solo una clara y húmeda brisa, que se cuela por la ventana. ¿Pero como echarle la culpa al viento, cuando a cada instante, nos esta devolviendo la justa y perfecta medida, de lo que somos? Gracias a eso, he podido aprender y recordar que a veces hay palabras que se saben más ciertas que otras. Mi depresión, es confusa, al mismo tiempo que es intensa y precisa. Y esta experiencia, me enseña que la muerte es noble, porque no sólo libera al ánima, sino que además nos enseña que hay momentos que para poder ser entendidos, únicamente nos queda vivirlos. Entonces, ¿como no sentirme digno de esta agonía? ¿Como no enfrentarla, sin saber que al mismo tiempo, aprendo algo que antes desconocía? Creo sin dudar que mi cuerpo y mi ánima, tienen destinos opuestos. Pues si es como dicen, que hubo una entidad que las unió en vida, no me caben dudas de que una vez separadas, el ánima llevará consigo, el firme testimonio de que, con cada sufrimiento, hubo una lección digna de ser aprendida.

viernes, 19 de octubre de 2012

Tocar lo Exterior, para Sentir lo Interior

A quien no le resulta difícil sostenerse en equilibrio cuando hay silencio. A veces sentimos como si la boca fuera un volcán dormido, esperando despertar algún día. Ahora dime. Que te sucede cuando todo es absolutamente gris?. Cuéntamelo aunque creas que tus palabras no valen la pena. Necesito tu experiencia. Deja que el verbo vuele a través del tiempo y llegue hasta aquí. No te das cuenta de que los textos viven eternamente a nuestro alrededor. Envíame tus cuadernos, y le daremos un lugar en el hogar. Ahora ellos me están ayudando como no tienes idea. Cuando tu conciencia empiece a molestarte con las mismas tonterías de siempre, deja que yo hable por ti. Todos juntos te sacaremos del pozo, ninguno de nosotros estará dispuesto a dejarte solo en el abismo. Si allí es donde te toco vivir, llevaremos un poco de calor, y verás que entonces encontraras algo valioso por lo que seguir vivo. Estuve indagando como pensaría la mente si no tuviera un idioma en el que apoyarse. Y entonces me di cuenta que el motor del pensamiento es el corazón. Si el corazón se siente triste, los pensamientos son tristes, si el corazón se siente feliz, los pensamientos son felices. Por eso veo que el idioma es solo un código con el cual decodificar las sensaciones del corazón. La gente que actúa a partir del cerebro tiene el beneficio de la técnica. Pero la que obra a partir del corazón tiene el beneficio de la poesía. Ni que hablar cuando ambas trabajan juntas. Uno esta solo, mientras que otro esta en compañía. Uno guarda, mientras que otro comparte. Uno sufre, mientras que otro es feliz.. Uno analiza las razones, mientras que otro las siente. Uno cuestiona, mientras que otro perdona. Uno recuerda, mientras que otro planifica. Uno necesita del silencio, mientras que el otro busca el dialogo. Uno es pequeño, otro es inmenso. Uno es mente, otro es corazón. No quiero entender, solo quiero dejar de sufrir. Porque aunque entienda igual sufro. Llegaré hasta ti aunque no puedas escucharme y entonces tú le darás una intención a mi vida. Me confunde llegar a creer que puedes entender lo que siento. Me confunde también llegar a pensar que acaso podrías ser la solución a mis miedos. Te prometo que te explicaré por que un día pensé que la soledad me haría feliz. Pero entonces a cambio te pediré que me respondas, por que tú siempre supiste que la soledad era un error. Solo te pido que me des tiempo. No creo tener la respuesta todavía. Supongo que intenté atrapar un sentimiento hermoso. O quizás te diré que más bien intenté huir de un sentimiento horrible. Ahora tu dime, acaso crees que un solo sentimiento es lo suficientemente importante, como para invertir toda una vida en tratar de explicarlo ? Pues definitivamente un sentimiento es más real que una verdad comprobada. Esa misma verdad que ha muchos nos ha llevado a morder el anzuelo. Las certezas muchas veces nos lastiman, por el simple hecho de que ya no las llevamos a juicio. Entonces para que sirve una verdad, si no tiene la propiedad de actualizarse, como si lo hace nuestra vida ? Esto que siento lo puedo compartir contigo, por que no se trata de convencer a nadie. Y a decir verdad por eso lo escribo, por que reconozco tener miedo a la opinión frontal con el otro. Yo podría recordar el pasado, leyendo mis viejos diarios, pero el pasado esta siempre presente, por que sigue doliendo igual que ayer. Por eso cuando me leo, entiendo porque estuve solo. Porque mi forma de pensar les ha hecho creer a todos que no los necesitaba. Ustedes me lastiman. Porque la vida nos lastima a todos. Sin embargo, cada vez que encontramos algo valioso que defender, siempre encontramos fuerzas para seguir adelante. Por eso aquí estamos juntos ahora. Aunque nos lastimemos, seguimos intentándolo. Porque nos necesitamos, aunque a veces no lo parezca. Si entonces sientes que este sentimiento se diluye, habrá sido el odio el que nos halla ganado de mano. Este mismo odio, nace del miedo que uno siente, cuando no sabe como expresarle amor a una persona. Cuanto mas grande es el miedo, más grande es el odio. Pero si utilizamos nuestro valor, para sacar de nosotros una demostración de afecto, nos liberamos en parte, de aquella espina que nos estrangula el alma. Si tienes miedo de dar amor, encontrarás odio a tu alrededor, y entonces verás que eso continuará sucediéndote, hasta tanto no entiendas la importancia de abrir tu corazón. Toca la vida que te rodea, experimenta lo que es sentir. Cada vez que toques por afuera, sentirás una conexión por dentro. Tu solo necesitas tocar, para poder aprender. Por eso cuando odias, ves pasar la vida, sin aprender nada valioso. Debes tocar con la intención de aprender. El tacto es el único sentido que logra desinhibir la barrera entre lo exterior, y lo interior. Toca. Siempre que veas la oportunidad de sentir, toca. Apoya tu mano en el hombro de tu amigo y observa atento lo que sucede. Cada caso será diferente. No te anticipes al resultado, déjate sorprender. Debes degustarlo lentamente y con respeto, como cuando tomas un buen vino, o saboreas un delicado sushi. Aprender a estar cada día un poco más cerca del otro, lleva tiempo y dedicación. En cambio aprender a escaparse, solo lleva un instante. Así como el odio ha justificado mi miedo, ahora será el valor el que repare nuestro amor.

martes, 16 de octubre de 2012

Liberar la Verdad

Te recordé esa mañana en el tren, una hora discreta de cafés. Y en mi guitarra, que está agotada de sufrir, escucho aquel estribillo que ha cubierto mi alma con baches de dolor. Ana clara como el mar. Lluvia de verano al borde de explotar. Buscando en el silencio la explicación de por qué nadie te extrañó. Se mojan los rincones donde duermen aquellos  besos, que guardo en mis horas de insomnio. Tan lejos como esos días en los que no sentí. Pero tan latente como esta cicatriz que ni la muerte podrá borrar.
Todo lo que tu voz me hace sentir, ya no lo olvido. Como esa locura que disuelve las heridas de mi pasado. Ya no sigas preguntándome por qué sufro, sólo quiero que creas en mí, como yo creo en ti. Sé que soy débil como un árbol que se retuerce en silencio. Pero mientras tú te quemas dentro de un grito ensordecedor, yo me voy haciendo pequeño entre tus pisadas.
Déjame beber la dignidad que hay en tu sangre. Enséñame qué tan torpe puede ser una idea, si has infectado con miedo tu corazón. Cuéntame cómo puedas, como es que has llegado hasta aquí, y te prometo que sentirás mi brazo cuando caigas de rodillas. Respira profundo y toma asiento, tus tonterías son ahora mi descanso. Algo de lo que dices me recuerda que la felicidad no sabe de rimas. Pero aun así, tú te empeñas en averiguarlo todo, y quieres saber el porqué. Te han enseñado a mutilar las preguntas, con un idioma que te aleja de la verdad. El verbo es sólo una semilla, que necesita tiempo para crecer. No trases en tus palabras el objetivo de tu vida, sólo guárdalas en un libro para que al fin descansen en paz.
Tu recuerdo ha llenado un breve espacio dentro de mí. Y me ha hecho saber por qué a veces la madurez nos hace sufrir. Empezamos cosechando malos hábitos con la idea de que mañana al fin tendremos algo propio. Y olvidamos que de niños lo tuvimos todo. Me dices que necesitabas crecer para ser útil a tú pueblo, y aquí estas ahora revolviendo el pasado. Estaría bien amar al pasado respetando su ingenuidad. Pues él enigma se descifra en el contenido y no en la forma. ¿Si fuimos felices siendo ingenuos, porque a veces somos infelices siendo genios? ¿Quien no ha sentido alguna vez el deseo de borrar su identidad? ¿Quien no se ha preguntado alguna vez porque pensamos en palabras? Esta vez dejaré que el amor se haga inexplicable.
Donde hay algo para escuchar, hay algo para vivir. Donde hay algo para vivir hay algo para sentir, donde hay algo para sentir hay algo para escribir. Donde hay algo para escribir hay algo para quemar. El fuego no puede quemar ni un sentimiento, ni una emoción, pero sí puede incendiar aquel objeto que sangró en batalla. Aun así, ganada o perdida, la guerra continúa. La palabra se burlará siempre del sentimiento. Pero mientras el amor exista, no habrá verdad más bella que el error.
Ya no puedo sentir más lastima por una vida que se pierde. Pienso que cuando acabe la guerra, el espíritu descansará en paz. Entregar una vida al servicio del corazón, es merito suficiente como para olvidar nuestro idioma. Es por eso que cuando el corazón siente satisfacción, el cerebro no tiene más alternativa que guardar silencio. Imagino la muerte como una fusión entre el corazón y la mente. Donde el fin del pensamiento desaparece, transformándose en un tobogán directo hacia lo irracional. No juguemos a ver quién logra atrapar la verdad, mejor juguemos a ver quién la libera.

domingo, 12 de agosto de 2012

Diarios de Colectivo

No sé si realmente estoy interesado en volver a escribir todas las noches antes de acostarme. Resulta que lo que comenzó como necesidad, se ha transformado en una tediosa tarea. Sin embargo encuentro importante escribir porque es mi fuente de inspiración, es lo que estimula mi creatividad, y me impulsa a seguir intentándolo. Es increíble cómo van cambiando las cosas a medida que empezamos a darle forma a una idea, claro que el entusiasmo no es ni por asomo el mismo que teníamos al comienzo, pero lo cierto, es que cada vez que volvemos intentarlo, lo hacemos mejor. En cuanto a mi, estuve dibujando mucho y ahora, ya no tengo ganas de continuar. Me gustaría tener un poco más de motivación. Aún hoy extraño aquellos sábados de mi infancia donde íbamos con Jorge, a aprender dibujo a lo del maestro Akisto. En ese momento dibujábamos “Bleder”,  un cómic amable e inofensivo, que trataba acerca de un científico que se transformaba en superhéroe a partir de la explosión de un reactor nuclear. Muy similar a la del hombre radioactivo, pero con pasajes similares a los de Dragon Ball. Con Jorge éramos excelentes amigos y yo admiraba muchísimo su forma de dibujar. En ese entonces tenerlo como compañero de trabajo, era para mí lo mismo que tener un profesor particular de dibujo. Ahora que casi no tengo amigos dibujantes, me siento ajeno a todo.  Es como si me faltara esa línea que no cierra, y que te impulsa a intentarlo una y otra vez hasta conseguirlo. Mis dibujos ahora son de una sola vez, y no están tan bocetados como deberían estarlo. La cuestión es que me gustaría estar dibujando con alguien al lado, para compartir ideas,  y así poder generar una visión más amplia de lo que es el cómic en general.

Al Día Siguiente…

Estaba extrañando escribir en los colectivos. Me siento contento por que el día es agradable, sin embargo hasta ahora no he podido dibujar nada que resulte productivo y bello. Es por eso que he estado pensando que quizás, eso se deba a que no escribo con la misma frecuencia con que lo hacía antes. Lo cierto es que sin textos no hay ideas, y sin ideas no hay comics nuevos. No quiero dar nada por sentado, pero el cómic “Estar en el tiempo”, está trabado, y “Aquila Cristal N2”  también. Sumado a eso, mi mano se endureció bastante y ya se me hace difícil dibujar. Ahora que vuelvo a explorar estas cuestiones, me doy cuenta de la importancia que tiene admirarse a uno mismo. Me pregunto, porque los adultos no pueden sorprenderse como lo hacen los niños. Sin sorpresa, no hay motivación. Necesitamos que las cosas brillen y sean mágicas, para poder seguir aprendiendo de ellas, pues de lo contrario acabaremos perdiendo el interés por descubrirlas. Mi blog de diarios se encuentra descuidado y eso es un síntoma de que estoy perdiendo algo importante. Afortunadamente si hay algo que la soledad tiene de bueno, es que uno siempre vuelve a las raíces, para buscar que fue lo que lo llevo a elegirla. Y en ese volver, siempre aparece algo nuevo, algo que quizás habíamos olvidado.
Así que con estas últimas palabras, voy llegando al trabajo, y también con este nuevo dolor de estómago, voy recordando la razón de por qué deje de escribir en los colectivos.

jueves, 14 de junio de 2012

Saber Soportar el Dolor

Tienes que ser fuerte y saber soportar el dolor. Yo sé que parece un muro infranqueable, pero debes saber vivir dentro de él. Mírame, yo estoy aquí, observa tus diarios, yo siempre estuve allí, sacrificándome sólo para que veas que sí se puede estar solo, sintiéndose orgulloso de uno mismo. Ambos sabemos que nunca contamos con todo lo que quisiéramos tener, pero es irrefutable que en cada ocasión y a cada momento nos hacemos dignos, porque soportamos el dolor de estar librados al azar. Cumplimos nuestra tarea, y tenemos un rol en esta vida, que es la de resistir porque sabemos que el único que se encuentra en condiciones de ayudarnos a vivir así, es el hombre que seremos algún día, y por qué no aquel que fuimos alguna vez. Si repaso mis hechos anteriores, encuentro una infinita cantidad de jóvenes y niños, luchando por demostrar su dignidad, sabiéndose imperfectos al mismo tiempo que son perfectos. Pero en todos ellos hay un factor en común que los hace ser únicos. Ellos siempre han sido una misma persona, sin máscaras ni simulacros, eso han decidido ser, solo una misma y única persona. Por eso si hoy te sientes débil y desilusionado, piensa en mí, y piensa en que el dolor siempre trajo dignidad a quienes lo hemos padecido. Fuimos a cada momento quienes derramaron lágrimas, lanzaron gritos de bronca, ofrecieron risas de alegría, y se lastimaron a sí mismos y a otros, pero por sobre todas las cosas, fuimos los que siempre han dependido de ti, sabiendo que tú y sólo tú, eres quien puede llevar a buen puerto todas estas emociones y frustraciones. Así que sólo déjate llevar, y recuerda que los años se encargarán de justificar y perdonar tus acciones, siempre y cuando aprendas a ser humilde el día que te encuentres cara a cara con tus siguiente yo.

viernes, 8 de junio de 2012

Arte y Exorcismo

Me siento desolado otra vez. Una vez más pienso y trató de entender por qué elegí estar solo. Esta mañana cuando me levanté, se me ocurrió que probablemente mi elección haya tenido que ver con una cuestión existencial, más próxima al desarrollo de mi creatividad. Como siempre dije, una cosa se lleva dentro de la otra. Así es que de muy niño, tuve la peculiar impresión de que un hombre en soledad, cuando es invadido por el aburrimiento, casi siempre entra en estado de desesperación, sensación que es muy diferente a lo que uno percibe cuando está en compañía de alguien más. Ahora bien, esa desesperación de la que hablo, es motivadora y movilizadora de diferentes necesidades. La primera es la de buscar resolver la angustia, a partir de una compañía que ayude a estabilizar esas emociones. Y la segunda es la de sentarse sólo, para comenzar a buscar por uno mismo, los medios necesarios para equilibrar nuevamente el estado anímico, y así poder recuperar la felicidad perdida. Claramente se observa que en estos dos casos, hay dos tipos de soluciones que son a su vez, perfectamente opuestas. La primera corresponde a las personas extrovertidas, mientras que la segunda tiene mayor afinidad hacia el género introvertido. En mi caso siempre consideré la introversión como una lucha interior que ayuda a poner en funcionamiento los motores del pensamiento, gestando así, una nueva autosuficiencia que va creciendo con el correr de los años. Aquí no hablaré de la extroversión y sus características, porque francamente estaría entrando en un terreno más intuitivo, del cual casi no he formado parte. Con esto no quiero decir que carezca de contacto social, claro que lo tengo. Sin embargo prefiero estar en mi propia compañía, aun cuando me sienta débil y angustiado. Esta elección tiene lógica para mí, pues el malestar funciona en mi caso, como un combustible apropiado para la creación. En este punto también observó que cuando trabajo a partir del dolor, el producto que genero, es también una prolongación de ese malestar. Por eso es que el arte es un medio de expresión que nos permite hacer una suerte de exorcismo, que nos ayuda a liberar todo lo que llevamos adentro, materializándolo exteriormente. Ahora mismo, mi cuestionamiento acerca de la soledad, me está llevando a buscar en mí interior, las razones que han motivado todas mis elecciones a lo largo de estos últimos años, y la única respuesta que he hallado, se encuentra en el significado de este texto. Por eso sostengo que la soledad es solo un medio que nos ayuda a entendernos a nosotros mismos.

domingo, 15 de abril de 2012

El Universo Elemental

Me siento en un banco escribir, y me niego a jugar al ajedrez,  francamente estoy mucho mejor así. Me siento feliz de que nadie se dirija directamente a mí, porque sólo quiero trabajar en mi tratado, y nada más. Sin embargo siento en el sonido, como las formas físicas que aquí me rodean, están condenadas explotar. Explotarán algún día porque no saben cómo sostenerse en equilibrio. Ellas llegan tan rápidamente a los extremos, que se vuelven seres inservibles para el trabajo evolutivo, que todos los seres humanos debemos cumplir. Así es como se destruyen mutuamente, dado que no han aprendido a conformarse con ellos mismos. Repiten tontamente los discursos de turno, sin entender el porqué, únicamente lo hacen para llamar la atención de sus iguales. Viven atrapados en la forma física, y eso los hace sufrir y adolecer permanentemente. Siempre suspirar, suspirar, y suspirar. Por esa razón, no tienen dirección, y ya han olvidado hacia donde van. Tú puedes ver como todos los caminos que emprenden son remplazados por otros, dado que ninguno de ellos sabe como sostener una promesa a largo plazo. Tarde o temprano, su objetivo de superación, es relegado sustancialmente, por otro radicalmente más simple, como lo es el de encontrar otro ser, con el cual complementar y transformar en verdad, sus propias limitaciones. Todos ellos deberían saber, que el hombre, es un ser completo en si mismo, pues el solo no necesita formas físicas, sólo necesita formas espirituales a las cuales aferrarse con fe. Porque como dije antes, la forma de su verdad se debela cada vez que se eleva un tono de voz, y sin algo importante para decir, esa voz se pierde en la confusión, y el vacío. Allí desde donde proviene tu sonido, es al mismo tiempo, desde donde proviene tu energía. Sin espíritu, no hay ángeles, sin ángeles, no hay verdad posible, no hay amor, ni respeto por la vida que nos rodea y nos invade en la luz, en la oscuridad, en el ruido, y en el silencio. Así siento con el tesoro de mi soledad, así siento cuando tengo un ideal y una promesa, por la cual vivir. Recuerdo existir, por que tengo presente que un día desapareceré. Yo nunca me río de los honores que me puedan rendir, porque en los anales de mi historia, hubo y habrá, mucho castigo como para ser condescendiente, con ellos. No me gusta que se rían de mí, ni tampoco me gusta que me odien. Sólo me interesa que me comprendan. Y que me respeten. Aunque sé que no se detendrá nunca, la máquina de cuestionamientos continuará girando, una y otra vez, hasta volvernos locos. Pero mientras podamos sostenernos en el centro, probablemente estaremos lejos de las formas físicas, y más cerca de las espirituales. Deseo abandonar mi voz exterior, porque aquí es energía lanzada la nada. Sólo energía, y nada más. Pero aún no sé cómo lo haré, porque soy joven y estúpido. Solo sé, que sin respuestas, no hay modo de ser la solución al equilibrio, y mucho menos a la redención que me he propuesto cumplir. Soy mi propia religión, soy mi propio dogma, soy mi propio centro, y siempre vendrán hasta mi universo, únicamente, quienes me enseñen desinteresadamente, quienes me amen sin prejuicios, y quienes sepan respetarme por lo soy, y fuí. Por eso mi corazón, siempre ha pertenecido a las formas espirituales, y jamás a las estúpidas formas físicas. De otro modo chocarían mis códigos, y se produciría una crisis de fe, en las creencias propias y ajenas. Por eso ellas han de convivir libres, para que divaguen en su propia incertidumbre, evitando contagiar a otros, con su propia incredulidad. Como creería sino yo en mi fe, si nadie mantuviera a salvo la suya propia? Me vuelvo débil porque creo en mí, y no veo a nadie a mí alrededor defendiendo sus expectativas a futuro... Si le temen a ponerse bizcos, como no ser duros con ellos cuando quieren demostrar que me respetan. Largo de aquí, si no tienes espíritu, no sirves a mi universo. Lárgate, veté sólo, ya estás inutilizado. Eres inservible para los fines que me propongo. Háblame con amor, deséame con verdad, y yo seré quien te protegerá en todas tus vidas futuras, presentes, y pasadas. Cuando sientas un poco de miedo, la forma física se acercará a ti, para avisarte que allí esta la razón que debes aprender a dominar. Pues si no logras hacerlo solo, jamás sabrás como respetar la incertidumbre de los sentidos, para librarte de tus fronteras.
Ellos gritan como puercos, porque en su silencio se sienten perdidos. Sólo saben huir del dolor, y nunca tienen el valor de enfrentarlo, por su mismo miedo a lo que sus pares puedan pensar de sus sueños, sus proyectos, y sus creencias. Por eso van por la vida repitiendo discursos ajenos, que jamás serán de su autoría. Sin conceptos, son poco serios, débiles y sumisos, se rinden al reto, se someten al castigo, y se entregan al perdón. No sé aún cómo lo voy a hacer, sólo sé que ahora estoy aprendiendo, que un Dios no se mide por sus palabras, sino por sus sensaciones, y para sentir, se requiere con exclusividad, estar vivo. Cualquieras sean las palabras, mientras no posean un ser que la habite, su intención y su fuerza quedará congelada en el tiempo, esperando de alguien que tenga la valentía y más aun la necesidad imperiosa, de llevar su legado, hacia una misión mayor, que deberá desempeñar con firmeza frente a todos sus iguales. Para ello los gestos físicos serán esenciales, a la hora de acompañar un idioma, que se fusione en nueva forma, con sus sentimientos. Esa combinación es la que le da peso a una palabra. Por ejemplo cantar poniéndose bizco, dividiendo la lectura en dos idiomas diferentes, dando vida a un tercer idioma, que en mi caso es el pseudoinglés, es sin duda una manifestación de libertad. Es hermoso moverse donde uno pone las condiciones. Quien pudiera tener el valor de humillar su vanidad, frente a otros seres, para enseñar que así es como un espíritu se llena de coraje. Eso es la dignidad, eso es el honor, eso es el respeto por quienes hemos venido a ser. Yo lo hago frente a todos, y no veo que nadie tenga el coraje de hacerlo frente a mí, aquí en nuestro universo elemental.

sábado, 3 de marzo de 2012

La Estúpida Agresividad del Autoritarismo

Francamente la gente que aquí me rodea, me quiere hacer creer a mis veintinueve años, que soy mala persona, solo porque los ignoro y no les presto atención cuando se dirigen a mí, autoritariamente. Por eso en este texto les daré a mis colegas, sobradas justificaciones de por que hace tiempo que he decidido esto.
Comenzaré por el final. Siempre me ha parecido mas practico comenzar por el final, por que las explicaciones, solamente sirven para aquellos que no pueden comprender lo simple y sencillo de la vida. Mucha gente hoy en día, se considera con el derecho y la autoridad de dirigirles la palabra a los demás, como si ellos fueran dignos de tales atribuciones. Sostengo, y me he dado cuenta a través de diferentes experiencias, que cada vez que permitimos que una persona sin honor, entre en nuestro mundo creado, este hará todo lo posible por sabotear y profanar nuestro más preciado tesoro. El silencio. Las mentalidades sometidas y dominadas, siempre buscan destruir la soberanía del otro, para de esa forma poder ejercer un nuevo acto de dominación. Así es como se fortalece la maldad. Además de sostener su poder a base de violencia, se han propuesto destruir estúpidamente, cualquier forma de paz y sabiduría, que pueda existir en este mundo, tal y como lo conocemos. La bondad, esta enlazada junto con la maldad, sobre una forma de materialidad. La maldad vive a través de la materia, con el solo propósito, de robar lo que no le es propio, eso habla de su terrible desidia, y de su permanente insatisfacción para con los recursos que le han sido dados. No me tiembla la voz cuando afirmo que la maldad en esta vida es real, y que para prevenir su invasividad, solo existen dos alternativas completamente eficaces a la hora de bloquear su avance. Ellas son la distancia y el silencio. Estos dos conceptos, además de protegernos, nos fortalecen, y con el tiempo, nos hacen más sabios. Demás esta decir que la maldad, hoy en día, ha evolucionado, y ahora sabe muy bien como enmascarar cualquiera de sus ambiciones de poder y dominación. Por eso debemos mantener siempre presente, que los verdaderos amigos, nunca están cerca, sino que luchan desde otros flancos, intentando proteger y salvaguardar al silencio, de la invasividad y la maldad de los desheredados. Los centinelas del bien, buscamos siempre nuevas formas de resguardar nuestra civilización, alejándonos mas y mas, de los pueblos en decadencia, que solo esperan su próxima chance de conquista. Como lo ha de manifestar Kioskerman en sus tiras semanales de Edén, uno mismo debe ganarse el derecho de vivir a través de si mismo, sabiendo esquivar la permanente influencia de la estupidez, y la injustificada violencia de estos mundos en decadencia. Aquí es donde somos libres de pensar y observar la situación mundial, bajo la lupa de nuestra propia subjetividad,  siendo ésta, la única que cuenta. Para evitar ser invadidos, debemos sostenernos a partir de una profunda introspección, basada en la abstracción y el silencio. Pues está mas que claro que la maldad en el mundo, ha decidido que para subsistir y perpetuarse, necesitará habitar nuevos mundos, mejores y mas bastos, que el suyo propio. Ensañarse con un hombre solitario, es propio de un ser humano violento y estúpido. Es por eso que quienes protegemos al silencio, hemos decidido que para ser dignos de esta vida, nuestro deber es serle útil a la humanidad, salvaguardando la soberanía del bien, de la inagotable maldad que día a día, crece y se multiplica. Residir en un mundo prestado, un mundo que a priori, no nos pertenece, tiene sus condiciones, pues ha sido creado por alguien más, para que lo cuidemos, y no para que lo destruyamos. Este lugar nos ha sido dado, como ejemplo de sabiduría, para que aprendamos a construir una propia. Pero no nos será posible hacerlo, si antes no aprendemos a protegerlo de los forasteros sin nombre. Frente a esta náusea de estar compartiendo la tierra, con quienes solo desean expropiar sus recursos, es que he decidido escaparme de aquí, refugiándome únicamente, en las palabras y consejos, que mí alma ha de comunicarle a mi cuerpo, a través de mi espíritu. Ciertamente que la responsabilidad de diseñar un sistema complejo de protección, para salvaguardar la sabiduría, le ha dado un propósito digno y trascendental a la existencia. El resto de la vida, consiste en sostenerse a través de los años, con el único objetivo de hacernos más fuertes, para así poder defendernos mejor, de quienes únicamente desean perpetuar su existencia, saqueando bienes y recursos ajenos, que no les son propios, y que por supuesto, no han de merecer.
Por esta razón es que entonces al guardar silencio, estamos protegiendo la soberanía del bien, por sobre el ansioso oportunismo del mal. Finalmente con esto dejo en claro, que mi actitud no manifiesta ningún tipo de fobia social, ni padecimiento psicológico, sino que antes que eso, corresponde a un método de autodefensa, contra este tipo de epidemia, que poseen las formas de vida estúpidas y agresivas. Ellos han de haber olvidado la seriedad con la que deben ser tratados los acontecimientos de un planeta, que siempre estuvo aquí, para manifestar su deseo de enseñarnos a ser libres, fuertes, y sabios. No existe nada en este universo, que exprese debilidad, estupidez, sumisión, esclavitud o dependencia. Esas solo son actitudes, que el hombre arrogante y acobardado, ha diseñado para sostener un autoritarismo, condenado a oscilar, como lo hacen las trémulas hojas del bosque, bajo el periodo otoñal.

Tríptico Vital

Al fin encontré un lugar en la oficina de sonido, donde poder hallar un poco de paz. La sala de grabación es silenciosa, y me gusta por que nadie viene a hacerme planteos de autoritarismo, ni a molestarme con su desesperante enfermedad materialista.
Como en la oficina esta lleno de gente ruidosa, siempre que puedo, me escapo hacia algún lugar donde pueda encontrar paz. Recién estuve comiendo una tortilla de papa en el bar del teatro. Curiosamente por alguna razón, la confundía con pastel de papa, y el cajero tuvo que corregir en repetidas ocasiones, mi desacierto. Sin embargo, ya sea pastel o tortilla, lo cierto es que estuvo delicioso. Comí muy lento, y disfruté cada bocado. Estaba tan rica, que de a ratos, no dejaba de preguntarme como es que hacen para hacer la comida tan sabrosa.
Mientras comía, me encontré rodeado de varias personas que cruzaban palabras las unas con las otras, ignorando completamente su situación de materialismo y sometimiento. Por eso tuve que ser fuerte, y saber refugiarme una y otra vez, dentro de mi espíritu, para así poder pedir consejo a mi alma. Una vez allí, volví a sentir que todo era perfecto, y que ya no tenía más nada que temer. Eso me hizo desear con todo mi corazón, poder llegar a ser uno, con mi estructura vital. Creo con firmeza, que sería eternamente feliz, si pudiera vivir el resto de mi vida allí. Pues me lastima y me indigna, que la gente me observe directamente a la cara, dado que entiendo que solo buscan invadir un espacio que no les es propio. Todo el tiempo siento como si me estuvieran reclamando, que les entregue parte de mi tríptico vital. Pero yo sé, que la gente solamente cree en aquello que toca su corazón. Por eso buscan el consejo y la palabra de un ser espiritual y sensible, sin darse cuenta que al hacerlo, lastiman su silencio interior. Porque sin un tríptico vital que de contenido al idioma, cualquier palabra o simbolismo, se pierde en el vacío.
He visto, y he concientizado a mi corazón, de una enfermedad epidémica, muy común entre los seres vivos de este planeta, donde el cuerpo a perdido el control de su espíritu, tornando a la persona, débil y asustadiza. Es por eso que para contrarrestar esto, buscan la fortaleza, agrupándose junto con otros seres, iguales a ellos. Otra sintomatología, es la de olvidarlo todo. Esto se debe a que han dejado de escuchar los consejos de su alma, sometiéndose de este modo,  a obedecer caprichosamente, las demandas de un tercero en discordia. La semiótica de un tríptico vital, que padece sometimiento, desencadena en el hombre, un comportamiento invasivo, e hiperactivo, donde la insatisfacción del deseo, es una sensación permanente, que solo busca ser saneada con materialismo y lujuria. El deseo material, al igual que el deseo físico, traen aparejadas sensaciones que solo resuelven el malestar temporalmente, con lo cual una vez agotado ese tiempo, se hace necesario adquirir nuevos bienes, conquistar nuevos cuerpos, y habilitar el consumo de otros estupefacientes como ser alcohol, drogas, y tabaco, cuya función, es la de evadir el problema, sin llegar nunca a resolverlo.
No puedo menos que limitarme a proteger yo mismo mi propio tríptico vital. Pues la interacción con otras formas de vida que han de padecer materialismo, enferman y destruyen la estructura de conocimientos que sintetiza mi genoma humano. La irresponsabilidad, y la falta de seriedad, hacia los sucesos y las advertencias que nos da la vida, traerá aparejada una consecuencia, que a mediano o corto plazo, destruirá al cuerpo, para liberar al espíritu y al alma, de su terrible padecimiento. Ahora yo, vivo en mi tríptico vital, nada ni nadie ingresa, a menos que exista algún beneficio seguro, que colabore con mis objetivos de libertad.
Es por eso, que durante todo el día, mi alma me ha comunicado la imperiosa necesidad, de aprender a castigar al cuerpo con dolor, para ayudarle a mantener presente, quien es la que lidera su vida. Esto es debido a que el cuerpo, es tan estúpido y caprichoso, que siempre le está demandando al alma, que cumpla con su búsqueda del placer. Para ello el cuerpo, cada vez que desea placer, sabe como hacer para despertar en el alma, una sensación horrible de malestar, que perturba y obstaculiza sus mensajes, obligándola a repetir una y otra vez los mismos pensamientos, hasta tanto no se halla cumplido con sus demandas. Frente a este maltrato, el alma no tiene más alternativa que ceder a estos reclamos, con el único fin, de terminar con la invasividad que el cuerpo, ejerce sobre su silencio. Dados los años de castigo y sometimiento que el alma ha tenido con respecto al cuerpo, es hora de que este ultimo, pague por su primitivo método de exigir, sin brindar nada a cambio. Es por eso que mi alma, le ha comunicado a mi espíritu, que la única forma de quitarle poder al cuerpo, es privándolo de sus deseos carnales. Podemos encontrar entonces, un ejemplo de sabiduría olvidada, que muchas veces ha de pasar desapercibida, y que sin embargo, sabe como someterse a todo tipo de castigo, sin llegar nunca a protestar, o a violentarse, cada vez que la hieren, o abusan de ella. Me refiero claro a la forma de vida vegetal. Siempre tuve un gran respeto por los árboles, y dado este análisis, ahora comienzo a entender el por qué.
En orden de importancia, el alma es quien lidera al ser humano, luego le sigue el espíritu, y finalmente en último lugar, aparece el cuerpo. Por esa razón, es que se hace necesario que la estupidez del cuerpo, deje de cuestionar a estas dos entidades que lo anteceden en todo, y que siempre estarán años luz, por delante del mero placer carnal. En definitiva, la mejor forma de entender lo que ha de suceder con el hombre, y porque no, con la vida, es considerando la acción del cuerpo, como un entidad que se vale del flagelo, para obtener lo que desea. Recuerda que todo rasgo de estupidez, nace de la violencia que ejercemos sobre nuestro propio tríptico vital. Por esa razón si pretendemos conservar la dignidad del espíritu, y la sabiduría del alma, el cuerpo debe ser domesticado.