Importante :

En algunos textos he ofendido a otras personas injustamente, por eso pido disculpas por mi comportamiento inapropiado. Aun así, estos textos forman parte de lo que soy, y es por eso que no puedo borrarlos. Solo me queda aprender de mis errores, disculparme otra vez, y seguir adelante.

domingo, 15 de abril de 2012

El Universo Elemental

Me siento en un banco escribir, y me niego a jugar al ajedrez,  francamente estoy mucho mejor así. Me siento feliz de que nadie se dirija directamente a mí, porque sólo quiero trabajar en mi tratado, y nada más. Sin embargo siento en el sonido, como las formas físicas que aquí me rodean, están condenadas explotar. Explotarán algún día porque no saben cómo sostenerse en equilibrio. Ellas llegan tan rápidamente a los extremos, que se vuelven seres inservibles para el trabajo evolutivo, que todos los seres humanos debemos cumplir. Así es como se destruyen mutuamente, dado que no han aprendido a conformarse con ellos mismos. Repiten tontamente los discursos de turno, sin entender el porqué, únicamente lo hacen para llamar la atención de sus iguales. Viven atrapados en la forma física, y eso los hace sufrir y adolecer permanentemente. Siempre suspirar, suspirar, y suspirar. Por esa razón, no tienen dirección, y ya han olvidado hacia donde van. Tú puedes ver como todos los caminos que emprenden son remplazados por otros, dado que ninguno de ellos sabe como sostener una promesa a largo plazo. Tarde o temprano, su objetivo de superación, es relegado sustancialmente, por otro radicalmente más simple, como lo es el de encontrar otro ser, con el cual complementar y transformar en verdad, sus propias limitaciones. Todos ellos deberían saber, que el hombre, es un ser completo en si mismo, pues el solo no necesita formas físicas, sólo necesita formas espirituales a las cuales aferrarse con fe. Porque como dije antes, la forma de su verdad se debela cada vez que se eleva un tono de voz, y sin algo importante para decir, esa voz se pierde en la confusión, y el vacío. Allí desde donde proviene tu sonido, es al mismo tiempo, desde donde proviene tu energía. Sin espíritu, no hay ángeles, sin ángeles, no hay verdad posible, no hay amor, ni respeto por la vida que nos rodea y nos invade en la luz, en la oscuridad, en el ruido, y en el silencio. Así siento con el tesoro de mi soledad, así siento cuando tengo un ideal y una promesa, por la cual vivir. Recuerdo existir, por que tengo presente que un día desapareceré. Yo nunca me río de los honores que me puedan rendir, porque en los anales de mi historia, hubo y habrá, mucho castigo como para ser condescendiente, con ellos. No me gusta que se rían de mí, ni tampoco me gusta que me odien. Sólo me interesa que me comprendan. Y que me respeten. Aunque sé que no se detendrá nunca, la máquina de cuestionamientos continuará girando, una y otra vez, hasta volvernos locos. Pero mientras podamos sostenernos en el centro, probablemente estaremos lejos de las formas físicas, y más cerca de las espirituales. Deseo abandonar mi voz exterior, porque aquí es energía lanzada la nada. Sólo energía, y nada más. Pero aún no sé cómo lo haré, porque soy joven y estúpido. Solo sé, que sin respuestas, no hay modo de ser la solución al equilibrio, y mucho menos a la redención que me he propuesto cumplir. Soy mi propia religión, soy mi propio dogma, soy mi propio centro, y siempre vendrán hasta mi universo, únicamente, quienes me enseñen desinteresadamente, quienes me amen sin prejuicios, y quienes sepan respetarme por lo soy, y fuí. Por eso mi corazón, siempre ha pertenecido a las formas espirituales, y jamás a las estúpidas formas físicas. De otro modo chocarían mis códigos, y se produciría una crisis de fe, en las creencias propias y ajenas. Por eso ellas han de convivir libres, para que divaguen en su propia incertidumbre, evitando contagiar a otros, con su propia incredulidad. Como creería sino yo en mi fe, si nadie mantuviera a salvo la suya propia? Me vuelvo débil porque creo en mí, y no veo a nadie a mí alrededor defendiendo sus expectativas a futuro... Si le temen a ponerse bizcos, como no ser duros con ellos cuando quieren demostrar que me respetan. Largo de aquí, si no tienes espíritu, no sirves a mi universo. Lárgate, veté sólo, ya estás inutilizado. Eres inservible para los fines que me propongo. Háblame con amor, deséame con verdad, y yo seré quien te protegerá en todas tus vidas futuras, presentes, y pasadas. Cuando sientas un poco de miedo, la forma física se acercará a ti, para avisarte que allí esta la razón que debes aprender a dominar. Pues si no logras hacerlo solo, jamás sabrás como respetar la incertidumbre de los sentidos, para librarte de tus fronteras.
Ellos gritan como puercos, porque en su silencio se sienten perdidos. Sólo saben huir del dolor, y nunca tienen el valor de enfrentarlo, por su mismo miedo a lo que sus pares puedan pensar de sus sueños, sus proyectos, y sus creencias. Por eso van por la vida repitiendo discursos ajenos, que jamás serán de su autoría. Sin conceptos, son poco serios, débiles y sumisos, se rinden al reto, se someten al castigo, y se entregan al perdón. No sé aún cómo lo voy a hacer, sólo sé que ahora estoy aprendiendo, que un Dios no se mide por sus palabras, sino por sus sensaciones, y para sentir, se requiere con exclusividad, estar vivo. Cualquieras sean las palabras, mientras no posean un ser que la habite, su intención y su fuerza quedará congelada en el tiempo, esperando de alguien que tenga la valentía y más aun la necesidad imperiosa, de llevar su legado, hacia una misión mayor, que deberá desempeñar con firmeza frente a todos sus iguales. Para ello los gestos físicos serán esenciales, a la hora de acompañar un idioma, que se fusione en nueva forma, con sus sentimientos. Esa combinación es la que le da peso a una palabra. Por ejemplo cantar poniéndose bizco, dividiendo la lectura en dos idiomas diferentes, dando vida a un tercer idioma, que en mi caso es el pseudoinglés, es sin duda una manifestación de libertad. Es hermoso moverse donde uno pone las condiciones. Quien pudiera tener el valor de humillar su vanidad, frente a otros seres, para enseñar que así es como un espíritu se llena de coraje. Eso es la dignidad, eso es el honor, eso es el respeto por quienes hemos venido a ser. Yo lo hago frente a todos, y no veo que nadie tenga el coraje de hacerlo frente a mí, aquí en nuestro universo elemental.