Importante :

En algunos textos he ofendido a otras personas injustamente, por eso pido disculpas por mi comportamiento inapropiado. Aun así, estos textos forman parte de lo que soy, y es por eso que no puedo borrarlos. Solo me queda aprender de mis errores, disculparme otra vez, y seguir adelante.

viernes, 30 de noviembre de 2012

La Repetición

Cada vez que comienzo a escribir, debo juntar fuerzas para romper la primer barrera de inhibición. Me refiero a la barrera del vacío y la repetición. He estado investigando mucho acerca de la repetición, y encontré por ejemplo, que existen instancias superadoras que solo se dan a partir de un mismo inicio en común. La incertidumbre.
Me doy cuenta en mi condición de solitario, que he despertado en mi, a un ser muy fuerte, que solo vive para cuestionar mi voluntad. Este ser del que hablo, no descansa en su tarea de hacerme ver que el amor y la familia, son dos pilares mediantes los cuales, se hace posible sostener al mundo interior. Yo, desde mi lugar, estoy absolutamente de acuerdo con su postura, sin embargo, tengo una promesa hecha que me demanda ciertos sacrificios para poder ser cumplida, y uno de ellos, es el de preservarme en soledad. A veces siento que esta decisión no tiene ningún otro fundamento mas que el de pretender cumplir con una condición sumamente difícil. Pero luego me doy cuenta de que si despierta dolor en mi, es por que algo ha comenzado a trabajar, algo que por lo general se torna desesperadamente común y repetitivo.
Ayer en casa, tuve otra vez esa extraña sensación de desasosiego donde sentí que perdía las ganas de todo. Me recosté sobre el sillón, apagué el televisor y la radio, y solo sentí en mis manos, ese calor inconfundible de una buena taza de té rojo. Luego mire hacia la pared blanca, y así me quede sentado, mientras pasaban los minutos. Interiormente comencé una vez mas, a discutir con mi Kno, el cual me recriminaba mi situación, induciéndome a recuperar el tiempo que había perdido estando solo. Entendí que Kno era indeciblemente ágil colocándome obstáculos y trampas, en mis momentos de mayor debilidad. Así fue como entendí que para sostenerme, debería antes fortalecer mi fe.
Creo en mi fe, como creo en mis palabras. Y es por eso que valoro a Kno, pues a pesar de que resulte ser para mí, una contradicción eterna, entre lo que digo y lo que pienso, también sé que gracias a sus planteos y justificaciones, mi filosofía siempre volverá a entrar en crisis. Es por eso que dada esta situación de persuasión, no me queda otra alternativa más que volver a reformular toda mi teoría otra vez.
Quiero aclarar que el hombre es un ser cíclico, dado que siempre vuelve a atravesar por situaciones similares a las que ya pasó. Como he dicho en otros textos, el pasado de un hombre sigue vivo, pues lastima igual que ayer. Es allí donde entra en juego el registro. Atinadamente, cuando reviso los libros de mi pasado, encuentro que hay mucha información acerca de la omnipotente sensación de vacío, y de los diversos modos y estrategias para sanearlo. En esas investigaciones, existe también, una incertidumbre muy grande, que ha de establecer una distancia elemental, entre lo que se sabe, y lo que se cree saber. Con esto quiero decir que la evolución y el progreso, también tienen sus tiempos. Tu no decides en que momento crecer, pues eso simplemente llega de forma indeterminada. Es por eso que muchas son las veces donde creemos y especulamos, acerca de un conocimiento que aun no hemos adquirido. Por eso debes quemarte sobre tu propia fe, una y otra vez hasta el hartazgo. Esa es la única forma de aprender.
Si me preguntaran a mí, les diría que siempre tuve la impresión de entender hacia donde iba dirigido mi saber. Pero ciertamente con el tiempo, fui dándome cuenta de que eso siempre sería un enigma. Tal vez lo mejor es que así sea. La incertidumbre de sentarme a escribir sin saber de lo que hablaré, me da la pauta de que hay algo que he olvidado y que aun debo recordar. Seguramente ese algo es así mismo tan frágil y delicado, que me llevara mucho tiempo volver a reconsiderarlo. No me gusta ignorar este tipo de cuestiones, pues a nuestro al rededor suceden tantas cosas, que se hace común el hecho de no saber por cual de todas debemos decidirnos. Por eso creo que debemos ir más lento, justamente para que esa velocidad de la que hablo, no nos haga indiferentes al vacío. A mi consideración esa nada que nos envuelve, debería ser la solución, y no el problema.
La falta de contundencia hacia este tipo de sucesos, ha generado que el hombre de hoy, focalice sus energías, sobre objetivos grandes, y nunca sobre este tipo de objetivos mas pequeños, que en si mismos, contienen el fruto de todo conocimiento y saber. Los objetivos grandes, son absurdamente fáciles de distinguir, pues están señalizados y representados con la argucia de quien usufructúa a expensas del sufrimiento ajeno. Y aunque en su discurso prometen independencia, en su práctica deparan esclavitud. Por eso es que los pequeños objetivos, si bien no están señalizados como debieran estarlo, nos enseñan que no hay mas que una tarea por cumplir, y esa tarea, es la de estudiar, lo que otros desechan. La revisión y el análisis de lo que uno es, delimitan el espacio de observación, hacia un conjunto de datos mas próximos entre si. Por eso es que sufrimos cuando observamos lo que somos. Sufrimos por que interiormente sabemos que siempre seremos lo mismo. Sufrimos además por que hay algo de lo que nunca podremos escapar. La repetición.
Sin mas pretensiones, sostengo que la repetición del ser, se da por que existe un algo, que necesita ser reconsiderado y revaluado nuevamente. Mis experiencias introspectivas me han enseñado que muchos de nosotros, nos apresuramos demasiado en darle un nombre a este tipo de sucesos que acontecen y regresan, sin un motivo aparente. Por eso creo que entonces, es allí donde cometemos la falta. Lo que quiero decir es que hay experiencias y sensaciones, que nunca jamás podrán ser abordables por la palabra, dado que el sentimiento tiene la costumbre de adelantarse a toda pretensión de saber, y conocimiento. Naturalmente debemos entender que esto ocurre por una razón, y es mejor que así sea. Pues si así no lo fuera, el arte, la expresión, y la sabiduría, dejarían de ser manifestaciones autosustentables.
Siento que lo que la sociedad tiene para ofrecerme, no se condice con mis ideales de felicidad. En todo, encuentro que el dinero, la reproducción, y el progreso, son objetivos que de ninguna forma podrían llegar a complacerme. Pues cargarme con responsabilidades y compromisos, ajenos a mis intereses, implicaría sin dudas, perder el tiempo en algo que para mi, no lo vale. Sé que existen tecnologías que hoy vienen a colaborar mucho con este tipo de estudios, pero por otro lado, también sigo teniendo al alcance de mi mano, una birome y una hoja donde escribir. La situación del pensamiento, es muchas veces confusa e intrincada, pues hay siempre una sensación de vacío, que pugna por ser completada. Esta misma sensación, es la que nos lleva a revestir nuestra vida con bienes y posesiones, que en lugar de acercarnos al hecho en si, nos separa y nos aleja. Por eso es que antes de comprender el porqué de semejante insatisfacción, primero se hace necesario averiguar como sentimos, cuando no tenemos nada por hacer, más que vivir.
Si me pongo más analítico con este predicamento, puedo afirmar que en la soledad a veces uno llega a sentir demasiado pronto, que el deber ha sido cumplido con éxito. Quizás sea por eso que se manifiesta en el ser, el habido deseo de hallarle a la vida, un objetivo más firme por el cual luchar. ¿Pero entonces como podríamos disfrutar del placer de una tarea bien cumplida, si ya estamos pensando en cumplir otra? A mi manera de ver, yo he luchado mucho, intentando comprender que es lo que daña al hombre cuando esta solo. Y créanme que lo único que he encontrado, como justificación a este dolor, es la enorme sensación de no saber que hacer con el tiempo disponible. Pienso que el hombre se teme a si mismo, mas de lo que pudiera temerle a cualquier otro. El hombre le escapa a su verdad, porque sabe que siendo libre, corre con el riesgo de caer absurdamente bajo el yugo de su propia inmadurez. La expresión del ser humano, muchas veces nos devuelve la justa medida de aquello a lo que le tememos. Y aquello a lo que le tememos, es justamente a la repetición. El ser hombre, siempre esta buscando diversas formas de evitarse así mismo. Este sentimiento, es impulsado por el mismo vacío que reside en su interior. Por un lado prima el deseo de llenarse con bienes materiales, y por el otro, rige la condición de evitar aquellas sensaciones cíclicas que mayoritariamente lo hacen ser siempre una misma cosa. En pocas palabras, el hombre carga con la cruz de ser indudablemente repetitivo. Por eso es que quizás algún día, estos sucesos nos ayudaran a entender la razón inicial, de por que hemos sido enviados.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

La Cura al Vacio

Cree en tus conceptos, como crees en tu promesa. Debes tener la fé de considerar que todo lo dicho fue por algo. Tu misión es investigar ese algo, hasta averiguar el por que. Sería fácil negarlo, así como se hace fácil abandonarlo. Si crees que las cosas son por una razón, ciérrate a su condición de verdad, y date todo el tiempo que necesites, para sorprenderte cuando alcances la claridad. Guárdate de la risa, para tu ultimo suspiro, y sabrás entonces cual ha de ser tu premio.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Kno

Kno, fue bautizado por mí, como el dios de la mente. Pero antes de explicar el porqué de su nombre, me gustaría comenzar a definir algunos conceptos. En primera instancia, el hemisferio derecho o hemisferio del saber, es aquel que contiene todos los conocimientos adquiridos hasta el momento. Mientras que el hemisferio izquierdo, o hemisferio del no saber, es aquel que posee todos los conceptos y definiciones que se desconocen hasta el momento. Entre medio de estos dos hemisferios, se encuentra situado Kno.
Kno tiene como propósito, aprender a llevar luz, donde antes hubo oscuridad. Pero para conseguir esto, primero debemos formar conciencia de que Kno, sólo crece cuando hay contradicción. Cada vez que la gente cuestiona nuestros saberes adquiridos, se hace necesario aceptar esos cuestionamientos para generar una nueva contradicción, y así lograr que Kno evolucione. De esta forma es como se libera la barrera del pensamiento negativo, haciendo uso de esa energía para sumar nuevos saberes, y así poder crecer. Como dije antes, kno crece cuando hay contradicción, y no hay mayor contradicción que la de elegir estar solo, aun sabiendo que necesitamos del amor. Más aún diré a mi favor, que la verdadera y única misión que tiene un ser humano, es la de hacer crecer sus conocimientos. Este objetivo es ancestral y milenario. Por eso muchas de las comodidades que tenemos hoy, son gracias a que hubo personas que pudieron entender este mecanismo a tiempo. No quiero ser parco y faltarle el respeto a quienes no lo entienden, pero así como yo respeto sus valores, ellos deberán aprender a respetar los míos.
Pensemos al saber como electricidad. La electricidad necesita de dos polos para poder formarse. El polo positivo, y el polo negativo. Entonces diremos que el polo positivo, engloba los saberes obtenidos hasta el momento, mientras que el polo negativo hace lo propio sobre todo lo que uno ignora. Sin uno o sin el otro, la evolución de Kno, se hace imposible. Mi deseo de amor es indefinidamente grande, pero he preferido por elección propia, sostenerlo en duda. Esta es la forma que yo mismo he adoptado para generar contradicción sobre mi propio Kno. Es evidente que el hombre siempre tuvo y tendrá un claro y evidente deseo de amar. Pero por el otro lado, también existe la oscura y pecaminosa voluntad de preservarse sólo. A mi modo de ver, el sentimiento de amor, nace naturalmente, casi sin que nos esforcemos por hacer nada al respecto. Mientras que la voluntad de quedarse solo, es una decisión que el hombre toma, a fuerza de contradecir este tentativo impulso, de poseer a quien amamos. Esta es la razón principal de por qué aun sigo cumpliendo con aquella promesa que me hice hace 10 años. La promesa de vivir solo. Y sé que la cumpliré, aun sabiendo todo lo difícil que resulta cerrarle la puerta a algo tan lindo y necesario, como lo es el amor.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Depresión. Un Conflicto Entre el Ánima y el Cuerpo

Mi ánima me ha estado hablando. Ella me dice que ya esta harta de vivir en mi cuerpo, y me manifiesta que su mayor deseo es marcharse. Aparentemente su ser quiere ser libre, para sentir la plenitud de la vida. Aunque según ella, aquí dentro de mi pecho, hay algo que no le permite avanzar. Por eso su ser ha decidido narrarme con estas palabras, su intención de hacerme ver que yo no soy uno, sino que soy dos. Por un lado cuerpo, y por el otro ánima. Ella me ha estado diciendo que si te sientes digno en la inteligencia, también debes aprender a sentirte digno en la estupidez. Entonces yo dije si, me siento estúpido. Me siento estúpido pero aun debo aprender a sentir amor, por esto que me toca vivir. ¿Quieres saber lo que se siente la angustia de tenerlo todo, y no poder encontrar nada bueno en ello? Pues yo te lo diré. Primero caminas ciego por la vida, sintiendo que las cosas que pasan alrededor tuyo, son frías y lejanas, dado que entiendes que hay en tu interior, un sentimiento de vacío, tan hondo y profundo, que nada de lo que te rodea podría llenarlo. Te sientes muy débil y desahuciado, pues sabes que cuentas con muy pocas armas para combatir a tan terrible enemigo. Lo que no sospechas, es que probablemente ese enemigo del que hablas, no sea otra cosa que la enorme falta de fe que posees hacia ti mismo. La depresión te enseñará a sufrir despacio y suavemente, para que veas cuan profundo e infinito puede ser su misterio. Ahora mi yo, se ha dividido, y ya no es sólo uno, sino que como dije antes, son dos. Es el cuerpo conversando con su ánima, exigiéndole explicaciones de por qué de pronto todo se ha tornado gris y sin sentido. Por eso deberías estar orgulloso, de tener la oportunidad de presentar batalla, a un sentimiento tan noble y digno, como es la depresión. Hacen 10 años que vengo atravesando sensaciones similares a esta, pero en cada oportunidad que vuelvo a degustar su densa y nítida oscuridad, parece como si nunca lo hubiera hecho antes. Ahora converso con mi Ella, con mi divina e inmaculada Ella. Le agradezco entonces que me halla hecho sentir una vez más, tan ridículamente pequeño, frente a la majestuosidad, de un vacío tan elemental como este. Y es que ahora sí puedo agachar la cabeza, mirar al piso y decir, estoy satisfecho. No existe en la vida sensación más sublime que la depresión. Pues no puedes saber a qué se debe, ni tampoco de dónde proviene, solo sabes que hay una parte vital de tu ser que cae. Cae una, y otra, y otra vez. Cae frente a un dolor, tan estupendamente sordo, que te resulta inverosímil pensar, que en realidad no hay nada allí que lo esté generando. He pasado muchos años de mi vida buscando a mi alrededor, algún culpable a quien atribuirle mis desgracias, y sin embargo, ahora que estoy deprimido, caigo en la cuenta de que no hay enemigos, solo una clara y húmeda brisa, que se cuela por la ventana. ¿Pero como echarle la culpa al viento, cuando a cada instante, nos esta devolviendo la justa y perfecta medida, de lo que somos? Gracias a eso, he podido aprender y recordar que a veces hay palabras que se saben más ciertas que otras. Mi depresión, es confusa, al mismo tiempo que es intensa y precisa. Y esta experiencia, me enseña que la muerte es noble, porque no sólo libera al ánima, sino que además nos enseña que hay momentos que para poder ser entendidos, únicamente nos queda vivirlos. Entonces, ¿como no sentirme digno de esta agonía? ¿Como no enfrentarla, sin saber que al mismo tiempo, aprendo algo que antes desconocía? Creo sin dudar que mi cuerpo y mi ánima, tienen destinos opuestos. Pues si es como dicen, que hubo una entidad que las unió en vida, no me caben dudas de que una vez separadas, el ánima llevará consigo, el firme testimonio de que, con cada sufrimiento, hubo una lección digna de ser aprendida.